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Cuatro normativas sobre la gestión de residuos

El Parlamento Europeo votará mañana día 14 de marzo, cuatro normativas sobre la gestión de residuos, principalmente los que se generan en hogares y pequeños negocios, ya que representan el 8% del total de la basura de la Unión Europea. Se trata de cuatro directivas centradas en la gestión de residuos, los vertederos, el empaquetado, y los vehículos, las baterías y acumuladores, y los residuos de equipamiento electrónico. Aumentar las tasas de reciclaje en la UE, limitar la existencia de vertederos, muy perjudiciales para el medio ambiente y la salud, y reducir los desechos de alimentos, son los principales asuntos que se abordarán en esta etapa.

En 2014, España solo recicló el 31% de su basura, por debajo de la media de la UE, del 44%, y acumuló en vertederos un 58% de los residuos, también inferior a la media comunitaria, del 31%.

 

La Comisión Europea

La Comisión Europea ha propuesto que la UE alcance una tasa del 65% de reciclado y limite el vertido de residuos al 10%, en 2030. La comisión de Medio Ambiente del Parlamento Europeo aboga por  conseguir el 70% de reciclaje y llegar a un máximo del 5% para el vertido.

Las cuatro directivas

Este conjunto de normas incluye cuatro directivas que buscan gestionar los residuos de forma más eficiente y eficaz. La primera se centra en la gestión de residuos municipales; la segunda, en los vertederos; la tercera, en el empaquetado, y la cuarta en vehículos, baterías y acumuladores, y residuos de equipamiento electrónico. Este conjunto de normas es el primer paso hacia una economía circular, donde los productos y materiales son reciclados y re-utilizados una y otra vez, de manera que continúan generando valor.

Nuevas normas sobre residuos

Una mejor gestión de nuestros residuos sería beneficiosa para el medio ambiente, nuestra salud e incluso podría aportar beneficios económicos, ya que algunos estudios apuntan a que los residuos podrían ser una importante fuente de ingresos. Por ejemplo, si se consiguiera recuperar el 95% de los teléfonos móviles, se generaría un ahorro en los costes de material superior a un billón de euros al año. Los residuos municipales representan el 10% del total de residuos generados en Europa y provienen principalmente de los hogares.
Entre 2004 y 2014, el total de residuos generado en la EU se redujo en un 3% en términos absolutos. Sin embargo, no hay una tendencia uniforme entre los países: mientras países como Dinamarca aumentaron substancialmente la cantidad de residuos municipales per cápita (medido en kilos), otros como España la redujeron considerablemente (probablemente debido a la crisis económica que el país ha sufrido durante dicho periodo y al subsecuente cambio en los hábitos de consumo).

Vertederos

Actualmente están prohibidos en la EU los vertederos de residuos no tratados; y el porcentaje de residuos biodegradables que se pueden acumular está limitado al 35% máximo en 2016, respecto a los niveles de 1995. Sin embargo, la mayoría de países europeos cuentan con derogaciones, ya que están muy lejos de alcanzar ese objetivo. Este no es por ahora el caso de España. De nuevo, los datos entre países son muy dispares. Mientras Austria, Bélgica, Dinamarca, Alemania, Holanda y Suecia no usan el sistema de vertederos; Chipre, Croacia, Grecia, Letonia y Malta aún depositan más de tres cuartas partes de sus residuos municipales en ellos. El nuevo límite que la Comisión está proponiendo es 10% para 2030.

Empaquetado

Los residuos de empaquetado en la UE incluyen el cartón, papel, vidrio, plástico, madera y metal. El plástico y la madera ostentan los porcentajes más bajos de reciclaje en la UE, aunque hay grandes variaciones -de nuevo- por países según el tipo de material a reciclar. En el caso de España, el reciclado de plástico es aún una asignatura pendiente.

Vehículos, baterías y acumuladores, y residuos de equipamiento electrónico

Las nuevas normas incluyen el correcto reciclaje de los vehículos, tras su vida útil (la recolección por operadores ilegales continúa siendo un problema para su total implementación -Polonia y Rumanía están en proceso judicial por ello); las baterías y acumuladores (en 2013 sólo se recuperó el 40%, el resto se incineró o se dejó en vertederos, con el riesgo que supone para la salud y el medio ambiente) y el equipamiento electrónico.