Eco-Circular.com: Noticias de economía circular

Portal de referencia en economía circular: Empresas, casos de éxito, noticias…

Economía circular: retos de nuestras ciudades y edificios

Hoy día está plenamente aceptado, y a nadie sorprende, que alcanzar una sociedad sostenible es un esfuerzo que afecta y requiere de la transformación de nuestro sistema productivo y de consumo. Entendiendo como sostenible aquello que nos permite asegurar las necesidades presentes sin comprometer las futuras, alcanzar esta cualidad en un entorno de recursos finitos es un reto que requiere analizar cada uno de los eslabones de nuestro sistema económico, desde la obtención de materias primas hasta la generación de productos, su consumo y posterior desecho o eliminación. Sin embargo, esta propia concepción lineal de la economía, basada en una explotación de recursos naturales y la eliminación de productos ya utilizados, es una barrera a la sostenibilidad del sistema. La Economía Circular nace como una estrategia que no sólo une el primer eslabón de la cadena productiva con el último, evitando la generación de residuos, sino que persigue maximizar el aprovechamiento de los materiales a través de múltiples recirculaciones del mismo en el sistema económico.

Si bien la gestión de residuos, la innovación y el ecodiseño son sectores clave en una Economía Circular, al constituir los eslabones que cierran el ciclo, una verdadera Economía Circular debe considerar necesariamente otros sectores como el ciclo del agua, los ciclos biológicos o los flujos energéticos del sistema, entre otros. En efecto, este modelo requiere la optimización en el uso de todos los recursos del sistema, internalizando las posibilidades que ofrece el principio de las 6R: las clásicas Reducir, Reutilizar (o Reparar) y Reciclar, a las que se suman los conceptos de Repensar, Reestructurar y Redistribuir. Es por ello que la afortunada coincidencia en el tiempo de la elaboración de la Estrategia Española de Economía Circular, que trasladará al contexto nacional las medidas del Paquete de Economía Circular de la UE, con la Ley de Cambio Climático y Transición Energética supone una oportunidad única para armonizar objetivos y coordinación.

Aunque alcanzar una Economía Circular es un reto por sí mismo, esta profunda transformación económica se produce de forma conjunta con la descarbonización de la economía, que atiende a objetivos europeos de lucha y adaptación al cambio climático y en un escenario de Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 de la Naciones Unidas. Sin embargo, la Economía Circular es una estrategia no sólo sinérgica con estos objetivos, sino que marca el camino a seguir para alcanzar los mismos, ofreciendo un campo de nuevas oportunidades de negocio, innovación y competitividad. En definitiva, la Economía Circular no debe entenderse como una evolución del principio de las 6R, o un término diseñado para sustituir a la palabra sostenibilidad, sino que ofrece un nuevo paradigma que -si sabemos aprovecharlo- ofrece beneficios económicos, sociales y ambientales.

Pero, ¿qué papel tiene la edificación en todo este proceso? Haciendo un análisis rápido, nuestros edificios son responsables de un 50% de consumo de materiales, consumen un 40% de la energía que producimos, son responsables del 35% del CO2 que emitimos a la atmósfera, es donde se produce un 30% del consumo de agua, en su mayor parte procesada, y generan un 35% de los residuos. Datos muy a tener en cuenta cuando las previsiones de crecimiento de la población mundial indican que para 2050 seremos 9.600 millones de personas, de los cuales el 70% vivirá en ciudades… personas que demandarán nuevas viviendas, servicios, consumirán agua, energía y producirán todo tipo de residuos. Esta situación no sólo hace de la edificación un sector clave para alcanzar una Economía Circular, sino que pone a las ciudades en el punto de mira.

Lejos de alarmarnos tenemos que aprovechar las oportunidades que ofrece el sector para hacer frente a estos desafíos. A través de la renovación energética de nuestro parque inmobiliario podemos no sólo alargar la vida útil de nuestros edificios, sino también mejorar su resiliencia, optimizar su demanda energética requiriendo un menor uso de energía y mejorar su seguridad, a través de un uso de materiales que cuidan la calidad del aire interior y que son más resistentes contra incendios. La minería urbana de residuos de construcción y demolición (RCDs) ofrece la oportunidad de devolver al ciclo económico una importante fuente de materiales, junto a una mejora en la gestión de los mismos a través del reciente Protocolo sobre Residuos de Construcción y Demolición de Europa.

Pero no podemos quedarnos en esto último como el concepto básico de tratar bien un residuo y/o intentar valorizarlo. La Economía Circular es mucho más: tecnologías renovables de generación distribuida que permiten generar energía limpia en prácticamente cualquier superficie; dotar de utilidad a espacios tradicionalmente desaprovechados o en fase de deterioro; agotar la edificabilidad de los edificios existentes antes de consumir nuevos espacios urbanos, generar redes a escala barrio sinérgicas con otros servicios como la movilidad urbana sostenible, a través de puntos de recarga; explotar las posibilidades de una Ley tan ambiciosa en su momento como fue la conocida como 3R y tratar acciones de gran calado bajo una perspectiva de viabilidad; que el sector de materiales de la construcción dé un paso adelante y apueste por las declaraciones ambientales de producto (DAP’s) y ello permita disponer de Info suficiente para analizar el ciclo de vida de los nuevos edificios que se construyan bajo el paraguas del CTE próximo y futuros; etc… etc….

Queda un largo camino para alcanzar una verdadera Economía Circular, aún estamos dando los primeros pasos para avanzar hacia edificios más eficientes y de consumo casi nulo. Nuevamente, desde la Fundación La Casa Que Ahorra hacemos un llamamiento para que no se dejen pasar las oportunidades de innovación, negocio, generación de empleo y ahorro que nos ofrece el sector de la edificación, y que son la puerta a ciudades más sostenibles y socialmente más justas.

 

Albert Grau. Gerente de la Fundación La Casa que Ahorra