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De-crecer en construcción para de-construir el crecimiento

Cambio climático. Bases físicas

Figura RRP.8 | Mapas de resultados medios de modelos múltiples de la quinta fase del Proyecto de comparación de modelos acoplados (CMIP5) de los escenarios RCP2,6 y RCP8,5, correspondientes al período 2081-2100, relativos a el cambio anual en la temperatura media en superficie.

“La influencia humana en el sistema climático es clara, y las emisiones antropógenas recientes de gases de efecto invernadero son las más altas de la historia. Los cambios climáticos recientes han tenido impactos generalizados en los sistemas humanos y naturales.”

Esta publicación del Informe de Síntesis en 2014 por el IPCC (Grupo Ínter-gubernamental de expertos sobre el cambio climático), fue la primera vez dónde fuentes científicas contrastadas aseguraron, sin matices, que la actividad del ser humano era culpable del calentamiento global.

A día de hoy, el cambio climático es un problema en boca de todos y que está generando una ola de protestas que todo hace prever que no va hacer más que crecer. A nivel político internacional, este contexto impulsó la celebración de la cumbre de París, que a pesar de  establecer unos criterios con cierta falta de ambición y de no ser vinculante, ha servido como base para impulsar legislaciones estatales que pueden llegar a implicar un cambio sustancial en el sistema energético y de consumo tal y como lo conocemos a día de hoy. A escala europea, los primeros plazos de reducción se fijaron en reducir el consumo anual de energía primaria en un 20% para el año 2020,  cosa que implicaría reducir las emisiones de CO2 en 780 millones de toneladas y ahorrar cerca de 100 mil millones de euros anuales en costos de combustible para los consumidores de la UE según el informe Key Information related to energy efficiency redactado por ManagEnergy en 2010. A día de hoy, estos compromisos han pasado de ser una quimera a ser simplemente una utopía.

 

Al desgranar las emisiones por sectores, vemos claramente que los que tienen emisiones más altas son la industria y los edificios, siendo además una parte importante de la industria para la edificación.

IPCC, 2014. Cambio climático 2014. Informe de síntesis
Figura 1.7 | Emisiones antropógenas totales de gases de efecto invernadero (GEI)(gigatonelada de CO2-equivalente al año, GtCO2-eq/año) procedentes de los sectoreseconómicos en 2010.

A pesar de eso, la nueva versión de la Directiva Europea solo se centra en la nueva edificación. Demanda que los edificios públicos de nueva construcción de los Estados miembros de la EU tengan un consumo“casi cero” de energía para finales de 2018 y lo mismo se requerirá para los nuevos edificios del sector privado a partir de 2020.

Así se genera el sinsentido de basar un modelo de reducción de emisiones globales a partir de hacer más eficientes edificaciones que todavía no existen. En primer lugar; por bajas que sean las emisiones de las nuevas edificaciones, van a augmentar el total de las pre-existentes. En segundo lugar; en un contexto urbano y demográfico como el Europeo, la nueva edificación juega un papel menor en el total de emisiones generadas, puesto que las ciudades europeas a día de hoy tienen poco margen de crecimiento.

Por este motivo es sorprendente que las directivas no se hayan basado en la bajada de emisiones en el parque edificado construido, promoviendo políticas de rehabilitación energética y de modelos de transición de las edificaciones actuales a fuentes energética renovables para des-carbonizar su consumo. Además, el uso de energía en la práctica totalidad de edificios existentes es ineficiente, de modo que existe un amplio margen de mejora. De hecho, según la European Commission EU-25 baseline Scenario and Wuppertal Institute (2005) el potencial de ahorro en edificaciones de viviendas es del 27% y en edificios comerciales llega al 30%.

En el caso del estado español, según el Grupo de Trabajo sobre Rehabilitación (GTR): “En términos económicos y medioambientales, aunque las nuevas construcciones resultasen neutrales en carbono, el parque existente continuaría siendo un potente fondo emisor de dióxido de carbono que disminuye la competitividad de la economía española porque esas emisiones y la energía de la cual provienen no estarán disponibles para el sistema productivo del país.” De modo que queda claro que  tiene poco sentido orientar las políticas de bajada de emisiones en la nueva construcción, ya que es un porcentaje residual del total.

Debemos tener en cuenta que según el Instituto Nacional de Estadística y el Censo de Población y viviendas el parque actual de edificios de España está formado por cerca de 10 millones doscientos mil edificios, de los que casi 9 millones y medio son residenciales, que suponen un total de 25 millones de viviendas. Así pues, queda claro que para bajar significativamente las emisiones relacionadas con la edificación, el plan estratégico más eficiente pasa por un modelo para la bajada de huella de carbono generada por el parque de viviendas existente en el estado. Por si los datos estadísticos expuestos no fuesen suficientes, en lo que hace referencia a materia de empleo vinculado al sector de la construcción y la energía el GTR estima que “el coste de oportunidad para España de mantener altos niveles de desempleo e inactividad asociados a un modelo energético ineficiente, es aproximadamente el doble que la inversión anual precisa para generar cada empleo en el plan de acción propuesto.”

Como conclusión, cuando se plantea el debate sobre bajada de emisiones en el campo de la edificación debe quedar claro que la edificación más sostenible es la que no se construye, del mismo modo que la energía más limpia es la que no se consume, de modo que sin apostar por la rehabilitación energética del parque de viviendas existente es imposible cumplir con los objetivos de bajada de emisiones, por muy eficientes que sean las nuevas construcciones edificadas. Así pues, en vez de hablar de lo muy eficientes que van a ser las nuevas edificaciones se debería basar el debate en si realmente son necesarias nuevas edificaciones en el estado.

En el caso de las viviendas, los números hablan por si solos; las viviendas principales suponen solo el 65% del parque de viviendas construidas, frente a un 25% de viviendas secundarias y un parque desocupado de cerca del 10% según el informe GBC España redactado por la Asociación Sostenibilidad y Arquitectura, Centro Complutense de Estudios e Información Ambiental y Fundación Caja Madrid.  El planteamiento de pensar en obra nueva en este contexto refleja una mentalidad de crecimiento ilimitado que es contradictoria con los objetivos perseguidos y que, de hecho, es la culpable de la crisis medioambiental en la que nos encontramos.

En el caso de la vivienda, hablar de construcción sostenible acaba siendo una contradicción hasta dialéctica, pues construir vivienda en el marco de un estado que tiene el 35% del parque de viviendas edificado vacío es de todo menos sostenible. Probablemente, la rehabilitación energética en este caso responde a entender que para conseguir los objetivos en sostenibilidad hacen faltan políticas de decrecimiento donde el modelo económico no se base en generar valor a partir de procesos productivos y especulativos si no de añadir valor al patrimonio existente a base de mejorar su calidad en relación al medio ambiente y la calidad de vida de las personas y como estas se relacionan entre ellas, así como generar puestos de trabajo estables. En definitiva, en usar el proceso de transición energética como catalizador para mejorar el metabolismo social en el medio construido en el que nos desarrollamos como individuos y nos constituimos como sociedad consciente que relaciona con su entorno natural.

 

Daniel Serrano Serrat.

Sobre el autor: Daniel Serrano Serrat es arquitecto y Máster en Intervención Sostenible por la Escuela Técnica Superior de Arquitectura del Vallès – UPC. Especializado en sostenibilidad y replanteo de polígonos de viviendas en escenarios post-industriales. En la actualidad trabaja como arquitecto en el Ayuntamiento de Badia del Vallès en proyectos de rehabilitación energética, regeneración urbana, urbanismo participativo y estrategias contra la pobreza energética.

Página web del autor: http://serranoserrat.com/

LinkedIn del autor: https://www.linkedin.com/in/daniel-serrano-serrat-04848792/