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¿Será que lograremos frenar el cambio climático en los próximos 10 años?

Foto de Luisa Abreu, Congreso Internacional de Sostenibilidad del Medio Ambiente, Madrid, 31/10/2019

El tiempo se está agotando…ya empezó el conteo decreciente para la 6ª grande extinción

Mientras seguimos con nuestras vidas normales, buscando la felicidad y la realización de nuestros sueños, una amenaza global se está intensificando, poniendo en riesgo nuestras aspiraciones, la supervivencia de nuestros hijos, nietos y generaciones venideras, al igual que de toda la biodiversidad que habita el planeta. Algunos la llaman “Cambio Climático, otros prefieren el término “Calentamiento Global”.

Este “monstruo aterrador” ya no pasa desapercibido a la gente. Gracias a la divulgación llevada a cabo por los media, casi todos hemos oído hablar de estos conceptos, e incluso, los usamos a menudo, para justificar los sucesos climáticos raros y muchas veces extremos, que nos están asolando cada vez con más frecuencia, tales como: sequías, inundaciones, incendios forestales y desastres ecológicos, como el que ocurrió recientemente en el Mar Menor, Murcia.

Este suceso, que lleno la orilla con 3 toneladas de peces muertos tras el pasaje de una gota fría, ha traído a la superficie las consecuencias de un desarrollo agrícola y urbanístico excesivo, responsable por la contaminación del agua.

A pesar de toda la información disponible, campañas de sensibilización, objetivos y medidas acordados a nivel mundial, no se está logrando revertir la tendencia con respecto a la evolución del clima y sus consecuencias para la vida en el planeta.

Las últimas conclusiones salidas de la cumbre de la ONU (23S 2019, Nueva York), demuestran que la crisis climática ha sufrido un agravamiento.  Los objetivos firmados en Paris, 2015, en particular el de no sobrepasar los 1,5ºC de calentamiento del planeta, no se están cumpliendo. A se mantener el rumbo actual, podremos llegar a un punto sin retorno si dicho calentamiento alcanzar los 2,5/3ºC a mediados del siglo XXI.

Dicho esto, en las líneas siguientes buscaré dar respuesta a tres cuestiones que considero fundamentales:

  • ¿Somos verdaderamente conscientes de las graves consecuencias del calentamiento global?
  • ¿Qué está haciendo la Sociedad Civil (administración, empresas, científicos, ONG’s, etc) y cada uno de nosotros en particular, para frenarlo?
  • ¿Son nuestras acciones suficientemente efectivas, atendiendo al corto plazo de que disponemos, para evitar la 6ª Extinción en el Planeta?

Esta reflexión, se basará en las opiniones y experiencia de un abanico muy diverso de personalidades consideradas referentes en diversos sectores de la vida social y económica (dirigentes de la administración central y local, gestores del mundo empresarial y financiero, científicos, expertos, profesores universitarios, líderes de ONG’s, entre otros), que tuve el privilegio de conocer y escuchar en del Congreso Internacional de Sostenibilidad del Medio Ambiente, realizado en Madrid, el 31O, por iniciativa de Cambio 16.

El Problema y sus consecuencias devastadoras

  1. El cambio climático es el mayor reto a que se enfrenta la humanidad en este siglo

Los cambios climáticos hacen parte de la historia del planeta y de su evolución. Desde el comienzo de la aventura de la vida que vienen desempeñando un rol determinante en la biodiversidad presente en la Tierra.  No obstante, desde que la especie humana ocupó y dominó la mayor parte del planeta con su “civilización”, y sobre todo en los últimos 50 años, estamos asistiendo a un agravamiento de las condiciones climáticas que no podemos atribuir a fenómenos naturales cíclicos o imprevistos.

Los científicos llevan años debatiendo esta cuestión, presentando pruebas e intentando convencer los sépticos (donde se incluyen líderes mundiales como Donald Trump, EEUU y Jair Bolsonaro, Brasil), de que sí no cambiamos nuestro modelo social y económico, seremos arrastrados para una catástrofe climática sin precedentes, con graves consecuencias a la escala global.

La principal evidencia de ello, son los datos irrefutables que confirman que está ocurriendo un calentamiento global resultante de las actividades humanas, de entre las que se destacan:

  • la explotación desmesurada de los recursos naturales, tales como los combustibles de origen fósil, minerales y recursos forestales;
  • una agricultura y ganadería intensivas, que modifican y destruyen los espacios rurales y a forestas fundamentales para el equilibrio climático y diversidad como es el caso de la Foresta Amazónica;
  • un crecimiento industrial exponencial, basado en un modelo de economía lineal, que para satisfacer las hiper necesidades de nuestra “sociedad de consumo”, agravó seriamente la contaminación del aire, agua y suelos;
  • la globalización soportada en la movilidad terrestre, marítima y aérea que consumen cuantidades inmensas de energías no renovables, asfaltan y contaminan el planeta;
  • un crecimiento galopante de la población mundial y su concentración en grandes urbes, destruyendo y sustituyendo los ecosistemas naturales simbióticos de ciclo cerrado, por una ocupación humana, muchas veces desordenada y contaminadora (consumo excesivo de recursos, como el agua y la energía; producción masiva de residuos que llenan vertederos; emisiones de gases tóxicos y de efecto invernadero y contaminación de ríos y mares).

Sin embargo, a pesar de la mayoría de nosotros estar familiarizado con estos hechos, no se están produciendo los cambios de actitud necesarios para frenar el calentamiento global.

Las justificaciones más consensuales para esta inacción son de dos tipos:

  • La infointoxicación – la mente se sobrecarga de información, acostumbrándose al hecho de que el cambio climático es inevitable y que uno nada puede hacer.
  • La distanciación – si no lo estamos sintiendo aún en la piel, es algo longincuo, como el drama del oso polar y por eso no nos preocupa demasiado.

Solamente cuando los desastres ocurren a nuestras afueras, como fue el caso vivido en el Mar Menor, y vemos de primera mano los afectados y las consecuencias medioambientales, tomados consciencia de que los próximos podemos ser nosotros mismos. Pero, como ha dicho Anabel Rodríguez, Fundación Economía Circular: ¿Hay que llegar a este punto para movilizar la gente?

  1. Al cambio climático viene siempre asociada la pérdida de biodiversidad. Nos afrontamos a la 6ª grande extinción planetaria, de la cual el hombre es el responsable.

La pérdida de biodiversidad y el cambio climático son las dos caras de la misma moneda. A raíz de ello, más de un millón de especies está en peligro de extinción, justificándose plenamente la declaración de emergencia ambiental en todo el planeta.

Como ha dicho Enrique Segovia, WWF, España:

“España hace parte de los 25 puntos calientes de la biodiversidad del planeta. Asistimos actualmente a una pérdida de biodiversidad como nunca antes hemos conocido. Situación de nuestras costas marítimas – espacio muy frágil y sometido a presión muy intensa.

 “tenemos los humedales exhaustos… Tenemos ecosistemas en colapso”.

  1. Estamos delante una Crisis que afecta sobre todo los territorios y poblaciones más vulnerables

Nos llegan a diario, a través de los media, imágenes que nos muestran un mundo onde la gran mayoría de la población no beneficia de los recursos básicos para garantizar su supervivencia, salud y bien estar, tales como: alimentos, agua potable, asistencia médica y habitación. Como refirió Dulcinea Meijide, Suez España: “3 en cada 10 personas en el mundo carecen de agua potable en sus hogares”. Además, estas gentes están muchas veces sometidas a guerras, que aumentan aún más la mortalidad y hacen emigrar a los supervivientes.

Se a este escenario se añadir el cambio climático, que ya está presente y se irá agravar en estas regiones desfavorecidas del globo, la situación empeorará y explotará. A raíz de que se prevé que uno de los problemas sociales más críticos de las próximas décadas, será el de las migraciones climáticas de millones de seres en desesperación.

No quedan dudas de que, en pleno siglo XXI, era de la globalización, se siguen violando los principios de la Declaración de los Derechos Humanos y no estamos actuando con la rapidez y eficacia necesarias.

Según Anabel Rodríguez, Fundación Economía Circular: “Los países más pobres y desfavorecidos son los que más sufren y apenas han contribuido al cambio climático. Se tiene que trabajar en la equidad al nivel mundial”.

“La discusión se está haciendo sobre todo en los países desarrollados, cuando los problemas más críticos los van a tener los países desfavorecidos. A esto tiene que contestar ONU y FAO”, afirmó Juan Luis Cebrián, periodista y escritor.

  1. España uno de los países de Europa que más sufrirá (está sufriendo) con el cambio climático

El cambio climático en España, que juntamente con Grecia, serán los países europeos más afectados, traerá asociadas consecuencias como: olas de calor intenso; aumento de la incidencia de incendios; sequías severas; estrés hídrico[1]; inundaciones, empeoramiento de la calidad del aire y aumento de enfermedades respiratorias, en las grandes ciudades; aumento de la contaminación del agua, de la ocurrencia de catástrofes ecológicas y destrucción de ecosistemas.

¿Cómo hemos llegado hasta aquí?

  1. La ECONOMÍA DEL COWBOY

“El cowboy resulta un tipo representativo de las llanuras ilimitadas y puede asociarse al comportamiento derrochador, explotador, y violento”, escribía el economista Kenneth E. Boulding.

El gran culpado de la crisis climática y medioambiental global que estamos viviendo, es sin duda el crecimiento económico desmesurado de los últimos 50 años, que, como nuestro “Cowboy”, se basa en conquistar tierra tras tierra, en un proceso continuo de usar y desechar.

Industria contaminadora, agricultura intensiva, presión demográfica, concentración urbana, explotación extrema de recursos naturales no renovables y consumismo, son los ingredientes estrella de este cóctel nocivo, que nos está siendo servido por el modelo de economía lineal dominante.

Según Enrique Segovia – director de conservación de WWF, España: “La voracidad del ser humano es enorme, crece exponencialmente la utilización de los recursos naturales que tenemos en el planeta…las actividades económicas que hacemos, las hacemos a la cuesta del medio ambiente. Esto es algo que hay que cambiar radicalmente. Sobre todo, porque ya no tenemos medio ambiente que soporte una forma tan depredadora de ser utilizado.”

A ello se suman, el aumento de las necesidades energéticas, soporte esencial del crecimiento económico, demográfico, social y tecnológico: “El petróleo y el gas (un poco menos) no pueden continuar a satisfacer un 70% de las necesidades energéticas actuales”.  Javier de Cendra, IE Law School, IE University.

  1. Nuestra inacción ante la destrucción del planeta

Cambiar de paradigma es responsabilidad de todos, administraciones, empresas y ciudadanos. Sin embargo, muchas veces culpamos el otro diciendo que le toca a él hacer algo, sin cuestionarnos si lo que estamos haciendo nosotros mismos es suficiente.

Cuando bajamos al nivel del consumidor, concluimos que este está “catequizado” en las buenas prácticas ambientales, pero a menudo no las aplica. Tomemos de ejemplo el tema residuos, donde no se está todavía consiguiendo una separación de calidad en los diferentes flujos de materiales. De acuerdo con Jaime Cuevas, UAM (Universidad Autónoma de Madrid): “Hay bastante información y consciencia, pero en la práctica, cuando se miran las bolsas de basura todo sigue mezclado. No hay convicción”.

Francisco Benedito, Climatetrade y Enrique Segovia, WWF, han resumido muy bien la emergencia climática y la necesidad de reaccionar:

“Tenemos menos de 11 años para cambiar nuestra actitud hacia el planeta y no nos exponer a la 6ª extinción masiva. Supongamos que sabíamos que dentro de 2 años un asteroide colidiría con la tierra y provocaría nuestra extinción. ¿No íbamos hacer nada? Entonces … ¿porque no estamos haciendo un esfuerzo más efectivo, para combatir el riesgo a que nos exponemos en 11 años?”

 “Naciones Unidas han dicho que 2020 – 2030 es la década de la restauración. Tenemos 10 años por delante para revertir esta situación. Hay que frenar la pérdida de biodiversidad … y para eso tendremos de reducir un 50% las emisiones”.

  1. Ineficacia en la protección jurídica del medio ambiente

Podemos enumerar un conjunto de factores, que hacen con que el medio ambiente no esté aun suficientemente protegido y defendido por las leyes:

  • Las directrices y normas internacionales (emitidas por la U.E, ONU, etc.), están condicionadas, a la hora de su transposición y aplicación en cada uno de los estados soberanos, por políticas, estrategias y presiones de grupos de interés in situ, sufriendo muchas veces oposición y retrasos significativos.

Veamos el ejemplo aportado por Mar Asunción, WWF, España: “España tiene un gran potencial en recursos renovables, especialmente en sol y viento, y en el pasado las empresas españolas de energías renovables tuvieron un papel de liderazgo mundial. En los últimos años, hemos visto un frenazo y marcha atrás debido a la política energética desarrollada por el Gobierno, que ha penalizado a las energías renovables y favorecido a los combustibles fósiles, como el carbón y el fracking”.

  • La reglamentación aprobada, no siempre se cumple, sobreponiéndose los intereses económicos a los ambientales.
  • Por otra parte, la transformación tecnológica e introducción de nuevos conceptos de productos y servicios, no se hace acompañar de una reglamentación inmediata, por lo que de ahí pueden advenir otros aspectos ambientales prejudiciales. 

Soluciones para cambiar de paradigma hacia un mundo más verde y sostenible

  1. Practicar la ECONOMÍA DEL ASTRONAUTA

Una vez más recurro a las ideas de Kenneth Boulding, que utilizaba la metáfora de la “NAVE ESPACIAL TIERRA” para enfatizar los límites del planeta, tanto en la extracción de recursos como en la capacidad de asimilación de residuos.

El cambio de actitud para salvar la “nave espacial Tierra”, pasa indubitablemente por adoptar y aplicar el concepto de la Economía Circular, en el que se preconiza la reintroducción en el proceso productivo de todo lo que este rechaza en cada producción, cerrando así el circulo. De esta forma, se evitan despilfarros de energía, agua y materiales, y los residuos y/o productos que alcanzaron el final de su vida útil, son transformados en recursos valiosos, para la misma u otra(s) industria(s), en una óptica de simbiosis industrial.

La prevención es el primer principio de la E.C. Se costumbra decir que “el mejor residuo (o emisión) es el que no se produce”. Para tal, hay que invertir en eco-innovación y ecodiseño, las únicas herramientas capaces de crear e introducir, en nuestras industrias y productos, nuevos materiales, de origen secundaria y/o biomateriales y, así, permitir que sean alcanzados cero residuos y cero emisiones.

Todos estos cambios traerán beneficios al medio ambiente y al mismo tiempo, económicos y sociales.  Según Anabel Rodríguez: “La economía circular es un reto y una oportunidad que permite la reducción de costes”. Germán Granda, Forética, dinos, a su vez, que: La economía circular va generar empleo… Implantar la EC puede aumentar 7% en el PIB”.

No obstante, el cambio de paradigma lineal – circular no se está produciendo al ritmo deseado. Hay todavía muchas empresas que no saben lo que es la economía circular. Necesitamos multiplicar los proyectos concretos y medir sus resultados, para que se dé un despliegue generalizado.

En ese sentido, FORÉTICA, creó el grupo de “Acción en Economía Circular”, involucrando un conjunto de 11 grandes empresas españolas[2], representantes de varios sectores de actividad, cuyo objetivo es liderar la transición hacia el modelo de E.C. De su labor, ya resultó la publicación y presentación (en el Circular Economy Business Forum , julio 2019),del estudio “La medición de la economía circular. Marcos, indicadores e impacto en la gestión empresarial”.

  1. El “cambio climático” debe ser entendido también como una Oportunidad

Podemos ver el “vaso medio lleno o medio vacío”. En esta perspectiva, lo estamos viendo medio lleno. Hay que aprender de nuestros errores y aprovechar lo que tenemos para revertir la situación.

Se están observando cambios significativos en la sociedad y en la importancia que está siendo atribuida actualmente al medio ambiente. Como ha dicho Artur Larena – director de EFE VERDE: “La sociedad ha cambiado mucho en estos años y el medio ambiente ya no es una manía o una hermanita pobre. Las empresas ya están interiorizando que quien no fuere sostenible al nivel ambiental no va a poder competir en el mercado global. La educación es probablemente una de las piezas angulares de todo el proceso, en la medida en que conociendo mejor podremos conservar mejor”.

España, dispone de un gran potencial para beneficiar de esta oportunidad, por ejemplo, en el dominio de las energías renovables, donde la margen de crecimiento es aún muy amplia. No se puede entender que un país con un nº de horas de sol anual muy por debajo de España, como es el caso de Alemania, tenga una producción de energía renovable superior en un 10%.

  1. Inversión Socialmente Responsable (ISR)

El mundo financiero ya se está alineando con los retos de la sostenibilidad.  Esa es también la opinión de Antoni Ballabriga, BBVA: “La sostenibilidad es la oportunidad de negocio para los próximos 10 años”.

En Europa, Francia encabeza la ISR. España, a su vez, está también llevado a la práctica este tema, con el empeño de SPAINSIF, asociación multistakeholder formada por entidades interesadas en promover la ISR.

Para la puesta en marcha de los principios de la ISR, fueron involucrados 5 grupos de interés: entidades financieras, entidades gestoras, proveedores de servicios, organizaciones sin ánimo de lucro y sindicatos.

Resumidamente, la metodología asociada a la ISR, presentada en el congreso por Joaquín Garralda, presidente de SPAINSIF, desarrollase en 3 etapas:

  • Análisis financiero (rentabilidad-riesgo)
  • Análisis extra financiero (los denominados criterios ASG–medioambientales, sociales y de buen gobierno)
  • Ejercicio de la propiedad activa (dialogo activo con las empresas y ejercicio del voto en las juntas de accionistas).

De hecho, los inversores están basando cada vez más sus decisiones en el desempeño ambiental de las empresas, sirviendo, así, de palanca para imponerles criterios de sostenibilidad.

Sino veamos algunos hechos y opiniones:

  • “las 11 mayores empresas de carbón ya han caído en el mundo financiero y ahora están en la cola las petrolíferas”. Francisco Benedito, CLIMATETRADE.
  • “El sistema financiero… debe evitar activos sin valor: las inversiones en petróleo son absurdas”. Mar Asunción, WWF España.

Antoni Ballabriga, BBVA, alertó aún para la importancia de evitar el riesgo de invertir en “Greenwashing[3]. Según él, “la banca dispone de estándares de autorregulación con el precio indexado al logro de objetivos ambientales, por las empresas”.

Los “Principios de la banca responsable”, publicados por UNEP FI y alineados con los ODS de la ONU, fueron ya subscritos por 1/3 de los bancos del mundo.

  1. Compromiso es la palabra clave. Todos tenemos la obligación de actuar: administración, empresas y ciudadanos.

Estamos en la era de la responsabilidad. La agenda ODS compete no solamente al Estado como también de las empresas y sociedad civil”, ha dicho Antoni Ballabriga.

  • Universidades y Centros de Investigación, la ciencia y tecnología al servicio de la sostenibilidad: en este ámbito, se destacan la adopción de políticas y estrategias de sostenibilidad internas y la cooperación con empresas y administración en proyectos innovadores sobre esta temática. El congreso contó con el testimonio de ponientes de varias UNI’s y   I’s  – IE Law School, IE University, Uni Carlos III, Madrid, CIEMAT[4] y UAM[5], 
  • Las empresas, motor del cambio: asumir el compromiso de cambiar de paradigma hacía una economía más circular y sostenible es un reto fundamental para todas las empresas y negocios, empezando para las grandes corporaciones a nivel mundial, caso contrario, no seguirán vendiendo sus productos/servicios a las nuevas generaciones.

Foto de Luisa Abreu, Congreso Internacional de Sostenibilidad del Medio Ambiente, Madrid, 31/10/2019

En el transcurso del Congreso, tuvimos oportunidad de conocer los dirigentes de algunas de esas corporaciones y lo que están haciendo respecto a la sostenibilidad de sus productos/servicios e infraestructuras, son ejemplos las estrategias y acciones de: HEINEKEN, COCA COLA, DAMM, PORCHE, GLOBALVIA, FERROVAIL, SUEZ y CORREOS.

  • El papel de cada uno: Las acciones deben trasladarse al nivel local y a la familia. Cada vez tenemos un consumidor más concienciado, pero hay aún un margen de mejora significativo entre lo que sabe y lo que practica. 
  1. Responsabilidad Social Personal – RSP

La idea general defendida por varios de los ponientes, es que no se está escuchando suficientemente el individuo/ciudadano, a quien se pide un cambio radical de mentalidad y actitud hacia el medio ambiente.

¿Cómo me están pidiendo para cambiar mi actitud si no me ponen en la ecuación? Jorge Butiñá, Ferrovial.

Tenemos que evolucionar para modelos con el ciudadano en el centro.  Informar y formar a los ciudadanos y consumidores es fundamental, pero también lo es escuchar sus dificultades, opiniones y sugerencias, porque las mejores soluciones nacen de la colaboración.

Hay que concienciar los ciudadanos para los problemas de cambio climático que están ocurriendo en su región, es decir, aquellos que ven a diario y que más les preocupan, y, comunicarles regularmente los resultados de los indicadores de desempeño ambiental y el éxito alcanzado con las acciones emprendidas. Reforzar positivamente, incita a la participación de los ciudadanos.

  1. Los 6 ejes de la Sostenibilidad: legislación y protección jurídica del medio ambiente, energía verde, gestión responsable del agua, cero residuos, movilidad sostenible, ciudades inteligentes y sostenibles.

En la figura siguiente presentaré algunas de las principales ideas clave, debatidas en el congreso, respecto a cada uno de esto 6 ejes de sostenibilidad.

Fig.2: Los 6 ejes de la Sostenibilidad

Casos de Organizaciones que apuestan por la sostenibilidad

¿Como podemos restaurar, a gran escala, la naturaleza?

Para ilustrar este punto, destaco dos mensajes fundamentales de Enrique Segovia, WWF:

  • “¡Hay que frenar el motor del deterioro!”
  • se estoy secando un humedal por la agricultura tendré que cambiar el modelo de la agricultura.
  • Si se me están quemando los bosques tendré que ver qué gestión forestal estoy haciendo, o sea la esencia de la gestión forestal …. y como tengo que hacer esa gestión forestal.
  • Se estoy esquilmando los mares tendré que frenarlo.

Todos tenemos que cambiar la forma de relacionarnos con la naturaleza, ese es un elemento muy importante y una condición “sine qua non” para poder restaurarla.” 

  • La naturaleza tiene capacidad para regenerarse a sí misma

“Sí le quitamos el motor que la deteriora, la naturaleza tiene una capacidad muy buena para regenerarse a sí misma. …tenemos que ser capaces de escucharla, …de imitarla.

Tenemos que frenar los impactos y copiar mucho de la naturaleza … basarnos en  soluciones que nos ofrece la propia naturaleza, para avanzar hacia una década en la que vamos asistir a proyectos importantes de restauración del medio natural, porque necesitamos tener una naturaleza que siga soportando nuestras actividades”.

[1] Reducción de la disponibilidad de recursos hídricos, incluyendo el agua potable.
[2] Cerealto Siro FoodsDeloitte, Ecoembes, Ecovidrio, Endesa, IKEA Ibérica, ING, Nestlé, Red Eléctrica de España, Saica y Vía Célere.
[3] Conjunto de prácticas que las empresas e instituciones utilizan para lavar su imagen mediante la publicidad.
[4] Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas.
[5] Universidad Autónoma de Madrid.

Consultora en sistemas de gestión, E.C. y Sostenibilidad

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