Eco-Circular.com: Noticias de economía circular

Portal de referencia en economía circular: Empresas, casos de éxito, noticias…

Espigoladors, un proyecto que apuesta por las frutas y verduras imperfectas

La recomendación que os hacemos este martes es  sobre el proyecto Espigoladors, en Cataluña, que tienen como objetivo realizar conservas con el excedente de alimentos, para luchar contra el despilfarro alimenticio.

En lugar de tirar lo que sobra, en Espigoladors hacen conservas  (cremas, mermeladas, patés y salsas), gracias a todo el excedente que recogen y que no se puede poner a la venta, quizás porque tiene un pequeño golpe o porque el aspecto es “feo”. Pero teniendo en cuenta que son productos de calidad y que se conservan en buen estado, no tenemos por qué tirarlos.

Espigoladors, nombre inspirado en los espigadores, que recogían las espigas sobrantes de las cosechas, prepara conservas con todos estos alimentos que han sido marginados de la venta para grandes superficies, ayuda a la consciencia y la educación sobre el despilfarro alimenticio, emplea a personas que se encuentran en riesgo de exclusión social y trabaja la política de residuo cero y kilómetro cero.

Mireia Barba decidió emprender este proyecto hace tres años. Es nieta de agricultores y junto a otros dos socios se puso manos a la obra para empezar a rescatar alimentos, para emprender un proyecto social que luchara contra el despilfarro alimenticio y creara consciencia sobre la importancia del aprovechamiento.

Esta iniciativa, pionera en España, tiene su origen en culturas como la alemana o países del norte de Europa, donde incluso existen restaurantes con esta política.  Crean productos 100% naturales, sin aditivos, mediante fruta y verdura imperfecta. Esto representa una gran reducción del despilfarro alimenticio, dando valor a la calidad del producto y no a su aspecto.

“El 100% ha sido aprovechado”, dicen etiquetas. “Hace falta mucha pedagogía sobre el despilfarro, nuestro modelo es ir hacia un mundo con residuo cero”, explica Barba. “Tenemos que cambiar el sistema, porque estamos acostumbrados a ver alimentos perfectos; pero esto va más allá de un tema de ciudadanía, hay niños que no saben de dónde sale una zanahoria o una patata”.

Grandes empresas como Font Bella, Pepsico, Unilever o Pascual, quieren colaborar con este proyecto, para formar parte de este objetivo contra el despilfarro de alimentos.